Columna: Cómo sobrevivir como freelancer

Ya estoy posiblemente en mis últimos días como estudiante de periodismo en SDSU y tengo varios consejos para estudiantes que quieran dedicarse a ser un reportero freelancer.

De la noche a la mañana, comencé a trabajar como freelancer debido a que unos conocidos necesitaban a otra persona que cubriera la llegada de la caravana migrante de centroamericanos. Desde que comencé ese día no he parado de estar en cobertura. Después de tres semanas que parecen tres meses he aprendido bastante sobre grabar, editar y más que nada, como sobrevivir ante esta línea de trabajo que no es para nada fácil y no es para gente que no está dispuesta a tomar riesgos.

Desde que empecé con la caravana, he ayudado como fixer, chofer, productor, traductor y de más cosas a varios equipos de prensa internacional.

Un fixer es una persona que básicamente les acomoda entrevistas, los lleva a lugares donde esté ocurriendo alguna situación, es una persona que arregla y ayuda a producir sus historias.A pesar de hacer esto, también he producido mi propio contenido el cual ha sido usado para varias agencias de prensa internacional. Si quieres trabajar como freelancer, tienes que estar en todas partes y darte a conocer.

En noticias de magnitud internacional como el de la caravana, mucha prensa de todo el mundo está viniendo a cubrirlo, por lo cual es un gran momento de darte a conocer. Si ven que siempre estas en momentos donde está ocurriendo algo, se darán cuenta que eres confiable y empezarán a buscarte para que les produzcas contenido. Por ejemplo, el primer trabajo que tuve ayudando a prensa internacional fue a la RAI de Italia, y debido a trabajar con ellos SVT de Suecia me contactó y los ayudé a traducir y producir por dos días.

Es importante saber tratar a la gente, conocer la ciudad y estar al tanto de todo lo que está pasando. Otra cosa que he aprendido como freelancer es saber medir el peligro.

Hay varios medios de prensa internacional que al llegar a Tijuana, se les hace fácil tratar de conseguir algún tipo de entrevista o entrar a una zona de peligro, debido a que no conocen las condiciones o la situación de la ciudad. Por ejemplo, trabajando con la RAI me estuvieron presionando a tratar de conseguirles una entrevista con un coyote, una persona que cruza a migrantes hacia EEUU de manera ilegal, y en muchas ocasiones, de manera peligrosa. Y aunque sí traté de hacerlo al principio, el productor con el que estoy trabajando me dijo que no arriesgara mi vida por tratar de encontrarles contenido a otras personas. Debido a que están haciendo un trabajo ilegal, la mayoría de los coyotes no se exponen a ningún medio de comunicación, y si lo hacen, es por que un vínculo ya ha sido establecido, y aun así, es muy raro que se presten a esas situaciones.

A lo que he aprendido como periodista, y más en un país como México, donde es un constante peligro ejercer esta profesión, es que sí se estará expuesto a situaciones de peligro, pero hay momentos en donde se necesita saber cuando decir que no.

Por ejemplo, en el momento, estoy trabajando con un equipo que viene siguiendo a una familia migrante desde Guatemala. Ellos siguieron a una familia que iba a cruzar por medio de un coyote, en un área de Tijuana que si no tienes algo que estar haciendo ahí, no es recomendable que entres. A lo que me dicen, fueron detenidos por tres horas por hombres armados y les robaron el equipo de rodaje.

Por más importante que sea conseguir contenido, ninguna historia es tan importante para arriesgar tu vida. Sé que si algún equipo de fuera me pide algo así, los rechazaré sin importar la cantidad de dinero que ofrezcan por tratar de conseguir la historia. Porque si llega a pasar algo, al final de cuentas, yo seré el afectado debido a que ellos se regresarán a sus casas y yo permaneceré en la ciudad.

El otro día me mandaron a una asignación que no era por parte de la caravana. Telemundo necesitaba video sobre un asesinato que ocurrió en una colonia peligrosa de Tijuana. Al llegar, yo ya sabía que no estaba en un territorio seguro, y es por ende que siempre estuve alerta de la gente que pasaba por donde yo estaba. Hubo un momento que traté de sacar entrevista de una mujer, y al momento de estar hablando con ella, varios residentes del complejo de departamentos abrieron sus ventanas para escuchar qué es lo que estaba diciendo.

En ese momento me di cuenta de que me estaban escuchando, y decidí mover mi auto y a mi mismo a otra zona para no exponerme tanto. Traté de conseguir entrevistas, pero debido al miedo que muchos residentes tenían por el hecho de que es un territorio controlado por el narco, solo grabé escenas donde ocurrió el crimen y me fui.

Por lo menos en México, un periodista siempre tiene que estar cuidándose hasta su propia sombra. Cuando uno está tratando de investigar sobre temas sensibles como es el narcotráfico, migración, es mejor dejarle saber a alguien a dónde fuiste por si te llegas a perder.

A final de cuentas, el periodismo es una línea de trabajo para gente que le gusta tomar riesgos. El reportar sobre los problemas del mundo requiere coraje debido a que muchas veces, tú solo eres la persona que reporta la información. Estás registrando momentos de la historia, y a lo que hemos aprendido sobre historia, es que como especie no somos buenos. Hay muchos actos de violencia, corrupción y sufrimiento que ocurren, y uno como periodista, tiene que estar dispuestos a cubrir. Eso sí, uno tiene que saber cómo juzgar una situación y saber si vale la pena arriesgar tu vida.

 

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